Introducción

La tradición dominicana ha condensado su ideal intelectual en fórmulas que circulan con frecuencia sin precisión de origen. Dos de ellas importan aquí: la que expresa la estructura del estudio — contemplar y transmitir — y la que expresa su clima — buscar en comunidad —.

1. Contemplar y transmitir

La fórmula «contemplata aliis tradere» — transmitir a otros lo contemplado — procede de Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae II-II, q. 188, a. 6:

«Sicut enim maius est illuminare quam lucere solum, ita maius est contemplata aliis tradere quam solum contemplari.»

«Así como es mayor iluminar que solo lucir, así es mayor transmitir a otros lo contemplado que solo contemplar.»

El contexto es la discusión sobre el estado religioso: Santo Tomás sostiene que la vida mixta — contemplativa y activa, que transmite lo contemplado — es más perfecta que la sola contemplación, porque añade el bien del prójimo y se ordena a la caridad. La metáfora de la luz remite a la tradición dionisiana; el modelo de la vida mixta del pastor, a San Gregorio Magno.

Conviene una precisión. La fórmula-motto completa «contemplari et contemplata aliis tradere» es una condensación posterior: en Santo Tomás aparece «contemplata aliis tradere», sin el «contemplari et» inicial. Y en su cuerpo doctrinal Santo Tomás sostiene que la contemplación es en sí superior (II-II q.182, siguiendo a Aristóteles), aunque la transmisión constituye su plenitud caritativa en una vocación apostólica. Son dos cosas que se mantienen juntas, no una sola reducida.

La Summa misma es un acto de «contemplata tradere»: Santo Tomás la escribe para transmitir a otros lo contemplado en el estudio y la oración. La fórmula define así la vocación intelectual dominicana: no se busca la verdad para sí mismo, sino para darla. La transmisión tiene tres formas históricas — predicación, magisterio y escritura — y en todas se transmite lo contemplado, la verdad asimilada, no la opinión propia.

2. Buscar en comunidad

La segunda fórmula expresa el clima de esa búsqueda: «in dulcedine societatis quaerere veritatem» — buscar la verdad en la dulzura de la compañía. Se atribuye a San Alberto Magno y se difundió modernamente a través de Yves Congar (artículo de 1981).

Dos cautelas proceden aquí. Sobre la atribución, la fórmula es «albertina» en el uso, pero su localización textual exacta no está unívocamente fijada: las fuentes secundarias citan localizaciones inconsistentes, y una cita al comentario de Alberto a la Política resulta sospechosa, pues esa obra se considera perdida; lo probable es que provenga del Super Ethica («Sobre la Ética»), en el tratado de la amistad. Sobre el sentido, societas significa aquí compañía y convivencia, no «sociedad política»; y la forma de la frase, según algunas fuentes, sería «contemplari veritatem» — contemplar — y no «quaerere» — buscar —.

Con esas precisiones, el sentido es diáfano: la búsqueda de la verdad se realiza con gozo en el seno de una comunidad, no como empeño aislado. Es el ideal del estudio en común, propio de la Orden, cuyo studium («estudio») — París, Colonia, Bolonia — entendía el estudio como obra comunitaria ordenada a la predicación.

3. Estructura y clima

Ambas fórmulas se complementan: la primera describe la estructura — contemplar → transmitir —; la segunda, el clima — comunidad, gozo —. Juntas definen un modelo de vida intelectual en el que el estudio opera como forma de contemplación — la lectio («lectura») y la meditatio («meditación») conducen a la contemplatio («contemplación») —, la contemplación se derrama en la predicación, la enseñanza y la escritura, y todo ello se lleva a cabo en comunidad y no en soledad.

Conclusión

Puede afirmarse con seguridad que «contemplata aliis tradere» es texto de Santo Tomás (II-II q.188, a. 6), que la fórmula-motto completa es condensación posterior y que «in dulcedine societatis» tiene espíritu albertino aun cuando su localización exacta siga sin fijarse. No debe afirmarse que estas fórmulas sean citas literales sin matiz, ni que societas signifique sociedad política. La estructura contemplar–transmitir se conecta con la metafísica del hacer humano en Crear, hacer e imitar la naturaleza; la vertiente benedictina del estudio se estudia en Ora et labora: historia de un lema.

Referencias

Fuentes primarias

  • Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae II-II, q. 188, a. 6 y qq. 179–182.
  • San Alberto Magno, Super Ethica (atribución probable de la fórmula).

Fuentes secundarias

  • Congar, Y., «“In dulcedine societatis quaerere veritatem”. Notes sur le travail en équipe chez S. Albert et chez les Prêcheurs au XIIIe siècle» (1981).
  • Torrell, J.-P., Initiation à saint Thomas d’Aquin.